|
|
|
BIOSENSORES PARA MEDIR LAS CUALIDADES DEL VINO. |
|
Escrito por Agostina Rodriguez Larrosa
|
|
Miércoles, 07 de Marzo de 2012 19:53 |

La Universidad de Burgos, de Zaragoza y las empresas Biolan Microbiosensores y Capher Idi desarollan biosensores electroquímicos desechables para medir la calidad del vino.
El grupo de investigación Electroanálisis de la Universidad de Burgos participa en el proyecto Seribio, una iniciativa que tiene como objetivo generar biosensores electroquímicos para medir parámetros de interés en los vinos. Estos biosensores son desechables y están basados en tecnología de serigrafiado. El consorcio que desarrolla el proyecto ha recibido 1'6 millones de euros y está integrado por las empresas Biolan Microbiosensores y Capher Idi y la Universidad de Zaragoza, además de la institución académica burgalesa, que se ocupa específicamente de crear los dispositivos.
“Para medir ciertos parámetros del vino existen técnicas como la cromatografía que requieren una instrumentación muy compleja” comenta Julia Arcos, que lidera el grupo de investigación burgalés, “por eso, este proyecto se propone desarrollar un sistema mucho más sencillo para que el propio bodeguero pueda realizar las mediciones”.
Este dispositivo consta de una tinta conductora serigrafiada sobre un soporte de plástico de unos pocos centímetros donde la presencia de determinadas enzimas permite conocer las cantidades concretas de cada sustancia. “Se provocan reacciones de oxidación que se detectan al provocar una pequeña corriente eléctrica”, comenta la investigadora. Concretamente se trata de medir la presencia de unos compuestos químicos orgánicos denominados aminas biógenas, así como de los ácidos málico y glucónico, que resultan muy importantes para determinar la calidad de los vinos. Para realizar las pruebas de esta investigavión se emplearán tanto caldos locales como vinos procedentes de Chile.
Noticia extraía de SiNC. Para saber más pulsa aquí |
|
|
COCA-COLA Y PEPSI CAMBIAN SU RECETA PARA EVITAR UNA "ETIQUETA DE CÁNCER" |
|
Escrito por Raquel Sánchez Calvé
|
|
Lunes, 12 de Marzo de 2012 12:22 |
Reducirán el nivel de un colorante que California considera 'cancerígeno'. Habría que beber 1.000 latas para ingerir las dosis probadas en animales
Coca-Cola ha decidido modificar el proceso a través del que fabrica su producto estrella Coca-Cola en California para evitar una normativa de este Estado que le obligaría a indicar en su etiqueta que contiene un residuo que, eventualmente, podría tener incidencia en alguna enfermedad cancerígena. Así lo indicaron ayer fuentes de Coca-Cola España, que detallaron que este cambio solo se producirá en California, a raíz de la entrada en vigor de una nueva normativa que afecta a todos aquellos alimentos procesados que contienen el ingrediente 4-metilimidazol (4-MEI), más de 200 productos de distintas compañías, como el café, la cerveza o el flan.
Este residuo al que hace referencia la norma californiana se genera al tostarse el azúcar o caramelo que lleva el producto alimentario durante su fabricación y elaboración. Sin embargo, las mismas fuentes criticaron una normativa que se basa en un estudio que hablaba de una vinculación con el cáncer, pero que fue rebatido por la Organización Mundial de la Salud, OMS, quien ya afirmó que el riesgo entre el 4- MEI y el cáncer era menor que comer patatas fritas hechas en casa.
En este sentido, añadieron que según estudios de la agencia estadounidense que regula el mercado de alimentos y fármacos habría que consumir mil litros de un refresco de cola durante dos años seguidos para que, eventualmente, la acumulación de esos residuos pudiera tener una incidencia en alguna enfermedad, y detallaron que la compañía tenía que decidir si incluía en la etiqueta de sus refrescos de cola que llevaba un residuo que podría ser cancerígeno o bien retocar el proceso de fabricación para eliminar esa sustancia, opción por la que finalmente se ha decidido tras investigar el proceso que le permite fabricar el refresco sin generarla.
Fuentes de Pepsico aseguraron que la compañía ha pedido a los proveedores del caramelo que utiliza para fabricar sus refrescos que cambien el proceso de elaboración para que no contenga esta sustancia afectada por la normativa del estado de California.
Para leer más acerca de esta noticia, pulse aquí.
Noticia extraída de laopinioncoruna.es |
|
|
AZUCAR: UN DULCE PELIGROSO. |
|
Escrito por Elena Layunta Hernandez
|
|
Lunes, 16 de Abril de 2012 17:58 |
Un reciente estudio publicado en «Nature» sobre la toxicidad de este ingrediente ha desatado la controversia en la comunidad científica por responsabilizarlo de la actual pandemia de obesidad y el desarrollo de diabetes, enfermedades cardíacas y cáncer. Los expertos defienden su consumo, pero siempre y cuando no se tome más del 10% en forma de alimentos y bebidas procesadas.
Una cucharada para el café, medio kilo para hacer un bizcocho... Cualquier cantidad es válida siempre y cuando deje un sabor dulce. El azúcar no sólo está presente en multitud de alimentos que ingerimos cada día, sino que se trata, siempre y cuando se consuma dentro de las cantidades recomendadas, de un ingrediente necesario para mantener una buena salud. «Los glúcidos son la fuente principal de energía del organismo. Constituyen el único alimento de nuestras células nerviosas. Sólo el cerebro consume como media cien gramos al día.
Además, participan en la elaboración de los componentes del código genético (ADN), resultan indispensables para el equilibrio alimentario y son los vectores de las vitaminas del grupo B», explica el doctor Francisco Javier Escalada del departamento de Endocrinología y Nutrición de la Clínica Universidad de Navarra.
La moderación en el consumo supone una regla de oro y el azúcar no iba a ser una excepción. La agencia Europea de Seguridad Alimentaria y Nutrición (EFSA) recomienda que entre un 45-60 por ciento de la energía provenga de los carbohidratos donde, entre otros, se encuentra el azúcar. Eso sí, el aporte calórico de los azúcares sencillos presentes en el de mesa, dulces, galletas y bebidas azucaradas, principalmente, «no deberían superar el 10 por ciento de la ración calórica total, lo que representa un máximo de 50 gramos de este tipo de productos por ración energética de más de 2.000 calorías», advierte Escalada. La controversia en torno a este ingrediente ha divido a la comunidad científica entre aquellos que defienden a este producto, frente a los que consideran que, desde el punto de vista nutricional, su aportación no es relevante. Para el doctor Estéban Jódar, jefe del Servicio de Endocrinología y Nutrición de Hospital Universitario Quirón Madrid, «el azúcar es una importante fuente de calorías en la dieta, pero suele considerarse como calorías vacías, debido a la completa ausencia de vitaminas y minerales. De hecho, es uno de los pocos alimentos compuesto casi al cien por cien por un principio inmediato orgánico –carbohidratos–. Aunque la glucosa es el combustible preferido del organismo podemos obtenerla a partir de carbohidratos complejos más saludables».
Para más información, pulse aquí.
Noticia extraída de larazon.es |
|
|
|