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Este portal ha sido realizado durante el curso 2005-2006 dentro del proyecto "Teatro en la web" aprobado en la convocatoria de Licencia por Estudios del Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón  (España) y está coordinado por:
Marisa Aznar Pina

 

 

Teatro Griego y Romano
Escrito por Marisa Aznar Pina   
Lunes, 19 de Junio de 2006 13:24

TEATRO GRIEGO:

Grecia se beneficiará de las aportaciones de los egipcios.  El culto a Dionisos, origen del teatro griego, seguía conocidos rituales venidos de las proximidades del Nilo.  La diferencia entre los cultos de las civilizaciones antes mencionadas y la civilización helénica es que las primeras tardaron en independizarse del culto a los dioses, mientras que Grecia supo pasar a imitar e implorar a los héroes de la mitología y de la historia y también a la persona.  El término griego « Theatron », derivado del verbo Theáomai-ver, contemplar – vendrá a significar el lugar desde donde se ve la escena.   La historia del teatro en Occidente tiene sus raíces en Atenas, entre los s. VI y V aC.  Se sabe que las obras griegas se daban al aire libre, en un espacio semicircular con los espectadores ubicados en forma de herradura.  Había un coro que cantaba y danzaba en medio de un altar.  Se conoce que había sólo tres actores que hablaban, que utilizaban máscaras y que « doblaban » sus papeles cuando era necesario.  Quedan ruinas de los teatros que se hacían aprovechando las laderas de las montañas, con gradas de piedra, como el famoso de Epidauro.
 El teatro griego presentaba tres clases de obras: tragedias, dedicadas a las leyendas heróicas; piezas satíricas, en las que se hacía burla de tales leyendas; y comedias que se referían a la vida corriente en forma de farsa.  Las tres empleaban un coro en los intermedios entre escenas y, a menudo, en medio de éstas.  Estaban escritas en verso y empleaban máscaras y, a su vez, las tres estaban relacionadas con ideas de fertilidad.  Las tragedias, las piezas satíricas y las comedias se representaban como parte de las ceremonias anuales en honor a Dionisos.  Aristóteles dice que la comedia nació de las canciones fálicas, que eran himnos en honor de Falo, dios de la Fertilidad y del ditirambo, o himno coral que se cantaba a Dionisos.  El poeta griego Tespis, según la tradición ateniense, fue el verdadero creador  de la tragedia al introducir en los espectáculos dionisiacos de la primavera de 535 a. de C. el recitado a cargo del coro de tragodoi o "coro de machos cabríos", que narra las aventuras del héroe. Se le atribuye además la invención del prólogo y la creación del actor separado del coro, así como la invención de la máscara o la idea de servirse de un carro para ir representando sus obras por los pueblos.

A partir de la época de Tespis, y durante tres siglos, Atenas fue la capital teatral del mundo griego, aunque este nuevo arte estuvo tan estrechamente asociado a la civilización griega que cada una de las ciudades y colonias más importantes contaba con un teatro.  Otros autores importantes: Esquilo, Eurípides, Sófocles, Aristófanes, Menandro, de los que el teatro de vanguardia (Living Theatre, Brecht, etc) ha realizado adaptaciones de algunas de sus obras.

TEATRO ROMANO:

En algunas ocasiones al compararlo con el teatro griego se le infravalora e incluso desprecia, pero hay que tener en cuenta el contexto sociocultural en el que se desarrolla.  Hay teorías que afirman que el teatro romano tiene origen griego pero también etrusco, como  aseguró el historiador romano Tito Livio.  Autores: Séneca, Plauto, Terencio que están presentes en el teatro de Shakespeare, Moliére.Reproducimos un texto de Horacio (56-8 aC)  que en su Arte poética aconseja a los dramaturgos:« Lo que no se muestra se realiza en la acción o en el relato.  Lo que oímos contar nos impresiona menos que lo que vemos con nuestros ojos.  Los ojos son más fieles, por ellos el espectador se instruye a sí mismo.  Guardaos, sin embargo, de poner en escena lo que sólo debe ocurrir en el interior.  Hay muchas cosas que no deben mostrarse a la vista, y de las que un actor vendrá a dar cuenta un momento después.  Medea no ahogará a sus hijos en escena; el horrible Atreo no cocerá en ella entrañas humanas; Progne no se volverá pájaro ni Cadmus reptil: esta manera de presentarlos sería odiosa y destruiría la ilusión...  Para escribir bien hay que tener ante todo un sentido recto.  Los escritos de los filósofos os proporcionarán la materia: y una vez bien llenos de vuestra idea, las palabras para expresarla se os presentarán por sí solas... El hábil imitador debe siempre tener ante su vista los modelos vivos, y pintar según la naturaleza.  Una pieza que contenga cuadros impresionantes, y costumbres exactas, incluso escrita sin gracia, sin vigor, sin arte, procura a veces mayor placer público, y retiene más a los espectadores que los bellos versos vacíos de cosas y que las naderías bien escritas. »  

Última actualización el Lunes, 26 de Junio de 2006 12:41