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Este portal ha sido realizado durante el curso 2005-2006 dentro del proyecto "Teatro en la web" aprobado en la convocatoria de Licencia por Estudios del Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón  (España) y está coordinado por:
Marisa Aznar Pina

 

 

Objetivos de un taller de dramatización PDF Imprimir E-mail
Escrito por Marisa Aznar Pina   
Lunes, 26 de Junio de 2006 11:33
1.    Desarrollar en el alumnado capacidades – tanto emotivas como psicomotoras y cognitivas – que le ayuden a entender y aprehender el mundo en que vivimos.
2.    Ilusionar al alumno en su quehacer cotidiano en la escuela a través de técnicas motivadoras, globalizadoras y en las cuales él se sienta protagonista.
3.    Proporcionar al profesorado información sobre el alumnado: personalidad, habilidades afectivas y psicomotoras, dinámicas de grupo, etc., que de otra forma le es más difícil reconocer.
4.    Favorecer la interdisciplinariedad de las áreas que se trabajan en la escuela y fomentar el trabajo en equipo entre el profesorado que las imparte.
5.    Dotar a la escuela de un instrumento, como es la dramatización, con planteamientos globalizadores que facilitan la educación en valores desarrollando la inteligencia emocional, cognitiva y  psicomotora del chaval.

Reproducimos un párrafo de un artículo de Manuel Vieites, actual director de la Escuela Superior de Arte Drámatico de Galicia con sede en Vigo, titulado :  “Implantación y reforma de las Enseñanzas Teatrales en España”

La presencia de disciplinas como Expresión dramática y Expresión teatral en los tramos educativos obligatorios (presencia unas veces ya institucionalizada y otras todavía no, si bien apenas llevada a la práctica), no persigue, por tanto, ni la formación de profesionales del teatro ni la formación de futuros espectadores, sino esa formación integral del sujeto de la educación, en tanto que las  disciplinas señaladas tienen entre sus objetivos, y a modo de ejemplo, los siguientes:

·    Descubrir, aceptar, valorar y mejorar las características y rasgos que nos definen como persona para conformar una autoimagen positiva.
·    Desarrollar todas nuestras capacidades expresivas, creativas y comunicativas, favoreciendo la autonomía personal como un valor en sí mismo y en la realización de las más diversas actividades, de forma individual o en grupo.
·    Facilitar y enriquecer el proceso de socialización, potenciando una interacción dinámica y positiva con los demás y con nuestro entorno físico, social y cultural.
·    Promover y potenciar la creatividad y el pensamiento divergente.
·    Desarrollar habilidades, capacidades y destrezas necesarias en la resolución de problemas.
·    Valorar y participar en los procesos de creación, comunicación y recepción artística como instrumentos de expresión de ideas y valores, y como marco para el encuentro, el diálogo y la deliberación entre los seres humanos.

Insistimos en que no estamos formando actores, ni espectadores, ni siquiera personas amantes del teatro, sino intentando potenciar la formación integral de ciudadanos y ciudadanas a través del uso de recursos, procedimientos, actividades o materiales de carácter dramático y/o teatral, aunque debamos tener en cuentra que entre los aprendizajes que se producen siempre hay que considerar y destacar una valoración positiva, una puesta en valor; por parte del alumnado del arte teatral, como hecho socio-cultural y artístico, aun siendo objetivos que no se buscan de forma explícita..
En “Abecedaria”, guía de teatro de Concha Villarubia y Nicolás Morcillo del Centro de profesorado de Granada, podemos leer lo siguiente :

¿Qué puede hacer el teatro por la educación y de qué forma la educación puede ayudar al teatro?

El teatro constituye un instrumento dinamizador del juego, esclarecedor de nuestra percepción de la vida y facilitador de instrumentos artísticos con los que modelar la materia de la que están hechos los sueños, es decir, la ilusión (Luis Matilla, autor teatral y especialista en pedagogía de la imagen)

Incorporar el lenguaje dramático a la cotidianeidad de la clase como un valor más dentro del proceso educativo

El teatro como tal, es un elemento esencial para facilitar el aprendizaje de multitud de destrezas y el desarrollo de un gran número de capacidades cognitivas relacionadas principalmente con los procesos de atención, percepción y comunicación, que a su vez favorecen la adquisición de hábitos de conducta social

El teatro puede aportar al alumnado las claves para descifrar sus propios sentimientos y emociones y las de sus compañeros, facilitándole su acercamiento al grupo y promoviendo la integración de los otros, también sirve para que se conozcan más a ellos mismos, estimulando la objetividad, el espíritu crítico y la tolerancia.  Despierta la fantasía, la imaginación y el pensamiento creativo.
El siguiente texto, extraído del libro de Isabel Tejerina « Dramatización y teatro infantil », explica claramente las posibilidades del Teatro en la escuela:

La Dramatización y el Teatro de Niños tienen una benéfica influencia en el desarrollo infantil y en la adquisición de habilidades sociales que luego sirven para la vida real, así, en los países anglosajones reconocen el valor del teatro para la educación y tratamiento de disminuidos físicos y psíquicos o de quienes padecen problemas de integración, ya que posee un gran valor terapéutico.
En el plano cognitivo, la Dramatización proporciona conocimientos que se olvidan difícilmente, al haberse obtenido por experimentación.
El paso del “mí” al “nuestro” es uno de los aspectos más humanos, afectivos y sólidamente educativos del teatro en la escuela, ya que siempre hablamos de “nuestro trabajo”, “nuestra obra”, “nuestro taller”, por ello es medio idóneo para educar en la cooperación y la solidaridad.
En el análisis posterior a la finalización del juego, los chavales reflexionan sobre su actuación y comprenden mejor las de sus compañeros, lo cual viene a ampliar su saber social.  Es asimismo una ocasión de diálogo real entre alumnos y profesores que influye beneficiosamente en sus relaciones.
En el ámbito psicoafectivo, los efectos que se le atribuyen son, muy variados y no siempre adoptan manifestaciones externas observables.  Pero se integran en el pensamiento y conducta posterior de niños y niñas.
Se relacionan con su autoestima, adopción de modelos, capacidad de análisis y crítica, creación de nuevas actitudes, aumento de confianza en sí mismos.
También funciona como válvula de escape legal para liberar tensiones, lo que produce inmediato alivio catártico.  Mediante el teatro se pueden ritualizar determinadas conductas que, si no se exteriorizan, acaban por resultar dañinas psicológicamente y manifestarse en comportamientos sociales abiertamente hostiles.  La agresividad, por ejemplo, que debería ser orientada y canalizada para que no degenere en formas destructivas para la persona y la sociedad.


Última actualización el Sábado, 05 de Enero de 2008 12:20